dissabte, 18 de novembre de 2006

Entrevista a Ali Fayyad de Hezbol·là

Durante la reunión internacional de solidaridad con la resistencia, en Beirut, 16-19 de noviembre de 2006 (ver el informe de la delegación de la Plataforma), se entrevistó a Ali Fayyad, alto cargo de Hezbolá.



¿Por qué piensa que Israel atacó?

El primer objetivo del ataque, el oficial, fue destrozar a Hezbolá.

El segundo objetivo, en colaboración con EEUU, fue cambiar la posición geopolítica del Líbano. El objetivo era poner al Líbano bajo dominio estadounidense.

Los americanos, específicamente Condoleezza Rice, dijeron que esta guerra representaba el dolor de parto del nuevo Oriente Medio.

No fue por los dos soldados israelíes capturados.

¿Puede explicarnos la situación política actual en Líbano?
Existe una polarización entre dos campos.

Por un lado están los aliados de EEUU, que están intentando monopolizar el poder.

El otro campo consiste en la resistencia y sus aliados, es el campo antiimperialista. Tiene dos objetivos principales. Primero, continuar la resistencia hasta la liberación de las tierras libanesas y de los presos libaneses que están en las cárceles israelíes, y también impedir otro ataque israelí.

Segundo, este campo se niega a que el mandato que tenía Siria sobre Líbano sea reemplazado por un mandato estadounidense sobre el Líbano.

El principal motivo de conflicto entre los dos campos es la cuestión de la necesidad de un Gobierno de unidad nacional. Es la principal condición para crear un nuevo equilibrio en la situación libanesa.

¿Cuáles son las relaciones entre Hezbolá e Irán y Siria?

Hezbolá está aliado con Irán y Siria, pero no es una relación de dependencia. Nos enfrentamos a una agresión por parte del eje de Israel y EEUU. Ante la parcialidad y doble rasero de la ONU y la llamada comunidad internacional, necesitamos aliados, no podemos enfrentarnos solos a esto.

¿Qué piensa Hezbolá del movimiento antiguerra y antiglobalización?

Nos consideramos como parte de este movimiento internacional que se enfrenta al imperialismo estadounidense y a la política de la guerra.

En muchas partes del movimiento occidental, se tiene la impresión de que los movimientos islámicos son hostiles hacia los derechos de las mujeres.

Nosotros, y aquí hablamos por nosotros mismos, Hezbolá, no tenemos este problema. Tenemos una posición muy clara a favor de los derechos de las mujeres. Las mujeres participan en Hezbolá en diferentes campos de acción; en los campos políticos, sociales y culturales. Las mujeres en Hezbolá son actores políticos igual que los hombres.

En el movimiento antiguerra en Barcelona, hemos tenido debates respecto al uso de los cohetes Katiusha contra el norte de Israel. Algunos argumentan que representan un ataque injustificable contra civiles.

Nosotros no defendemos el bombardeo a los civiles como estrategia. Durante los primeros 3 días de la guerra, Israel estaba bombardeando y asesinando a civiles libaneses. Estaban destrozando pueblos y ciudades del sur del Líbano. Hezbolá respondía con ataques a las posiciones militares en el norte de Israel.

Hemos bombardeado zonas civiles, no directamente a objetivos civiles, con el objetivo de presionar a Israel para que parase sus ataques contra la población civil libanesa y contra objetivos civiles.

Para Hezbolá fue una herramienta excepcional, para parar el asesinato de civiles por parte de Israel.

Aquí hay un punto muy importante. Al principio, Hezbolá intentaba limitar el enfrentamiento a los militares. Pero Israel decidió, desde el primer minuto, a asesinar a civiles, entonces tres días más tarde Hezbolá se vio obligado a bombardear algunas zonas civiles.

Si hubiera querido, Hezbolá podía haber matado a muchos civiles israelíes. Por ejemplo, en Haifa, Hezbolá bombardeó la estación de trenes. Podría haber bombardeado la industria petroquímica en Haifa, lo que habría provocado la muerte de centenares de israelíes, pero no lo hizo. Disparó contra la estación de trenes para enviar un mensaje; que pare la agresión contra civiles.

Mira el número de muertes en cada lado. En Israel hubo 43 civiles y 152 soldados muertos. En Líbano, murieron 1.200 personas, y entre éstas hubo unos 150 combatientes, todos los demás muertos eran civiles.

Si haces esta comparación, ves cuál era la estrategia de cada lado. Matar a civiles fue la estrategia de Israel.

¿Qué pensáis vosotros de la división de la sociedad y la política libanesas por sectas, por religiones?

Insistimos en que la polarización en el Líbano es política, no sectaria. Hezbolá tenemos una alianza con el Movimiento Patriótico Libre, de Michel Aoun, que es uno de los principales actores cristianos, ésta es una garantía frente a una polarización sectaria.

¿Estáis a favor de la situación de reparto del poder según las sectas?

Es bien sabido en Líbano que nuestro programa es participar en la transformación del sistema político libanés en un sistema no sectario.

¿Así que no estáis a favor de crear un Estado islámico?

¡No! Este no es nuestro objetivo en absoluto. Queremos crear un sistema político democrático, no sectario, donde toda la ciudadanía sea igual.