dimecres, 1 de desembre de 1999

La OMC se reune en Seattle: ¿Libre comercio o imperialismo?

Artículo escrito justo antes de las protestas de Seattle, y publicado en En Lucha Nº 46, diciembre de 1999.



El 30 de noviembre, los dirigentes del mundo estaban citados en Seattle, EEUU, para avanzar en las negociaciones acerca del libre comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

A la vez, se había convocado una serie de protestas, tanto en Seattle como en otras partes del mundo, contra estas discusiones.

¿Por qué nos debería preocupar la OMC?

Primero, porque aunque se define de organización "mundial", en realidad la OMC está dominada por cuatro poderes: los Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Canadá. Este hecho indica, en sí mismo, lo que se puede esperar de sus decisiones.

Segundo, el proyecto de "abrir los mercados al libre comercio" realmente significa acabar con cualquier barrera que pueda ser una obstáculo para las grandes empresas en el momento de sacar beneficios en cualquier parte del mundo. Las negociaciones en Seattle se trataban sobre tres áreas: agricultura, servicios, y "propiedad intelectual".

El imperio de Bill Gates: Microsoft, monopolio y el "libre mercado"

Artículo publicado en En Lucha Nº 46, diciembre de 1999

Un tema que salió a menudo en los reportajes, al hablar de la caída del Muro de Berlín, fue la supuesta superioridad de la economía de mercado, respecto a la economía socializada y planificada.

Dejando a un lado el hecho de que las economías estalinistas no eran ni socializadas ni planificadas, la controversia entorno a Microsoft revela mucho sobre el "libre mercado".

Microsoft, la empresa de Bill Gates, el hombre más rico del mundo, fabrica el programa Windows. Windows es el sistema operativo —el programa que hace funcionar el ordenador— instalado en el 95% de los ordenadores personales del mundo.

dilluns, 1 de novembre de 1999

La caída del muro de Berlín y las revoluciones de 1989: ¿Liberación o desastre?

En Lucha, Nº 45 noviembre de 1999

Hace 10 años el muro de Berlín cayó. Este acontecimiento simbolizó la caída de todo el sistema que había existido en Europa del Este desde la segunda guerra mundial.

Fue un momento lleno de contradicciones. Por un lado, millones de personas se movilizaban para liberarse de una dictadura. Por otro, los dirigentes y empresarios occidentales se frotaban las manos anticipando los beneficios que podrían sacar de estos nuevos mercados.

Ahora, 10 años más tarde, las contradicciones son más fuertes que nunca, y las dudas abundan.

¿Fueron un error las revoluciones de 1989? Los habitantes de los países del este, ¿estaban mejor antes que ahora? ¿Qué representa la caída de ese sistema, significa el fracaso del socialismo?


dimarts, 1 de juny de 1999

OTAN: No a la policía sin fronteras

El 12 de abril de 1999 la OTAN bombardeó un tren de
pasajeros que pasaba por un puente en las cercanías de
la ciudad de Niš. En el ataque fallecieron al menos 15
personas y otras 44 resultaron heridas.

Este artículo apareció por primer vez en En lucha No 41, junio de 1999, durante la guerra de la OTAN contra Serbia.



En abril de este año, los dirigentes de la OTAN se reunieron en Washington para celebrar el 50 aniversario de la Alianza con muchas felicitaciones y retórica acerca de cómo la guerra en Kosovo hará del mundo un lugar más seguro.

Pero la verdad es que este conflicto representa la extensión de los poderes de esta organización.

La guerra se ha llevado a cabo bajo el mando y la dirección de la OTAN. En los últimos cuatro años hemos visto a la OTAN avanzar en sus primeras operaciones ofensivas, sus primeros despliegues militares activos, y ahora en su primer bombardeo a un estado soberano.

¿Qué representa la OTAN? ¿Se está convirtiendo en la policía invencible mundial?

dijous, 1 d’abril de 1999

Portugal: 25 de abril de 1974: La revolución que se marchitó

Artículo publicado en En lucha, abril de 1999

El 25 de abril de 1975, la gente de Lisboa se despertó para encontrarse con tropas armadas, y tanques, controlando todas las calles principales.

En un principio, nadie sabía qué significaba. Un régimen fascista llevaba 44 años dirigiendo el país. Cualquier oposición era reprimida por la policía secreta, el PIDE. La fascista Legión Portuguesa tenía 100.000 miembros uniformados. Los sindicatos independientes estaban prohibidos, y la policía disparaba a los huelguistas. Fácilmente se podía suponer que las tropas estaban allí para fortalecer la dictadura.

Pronto se sabría la verdad. Era un golpe de Estado, pero desde la izquierda.

La gente salió a la calle para abrazar a los soldados, poniendo claveles en los cañones de sus armas, y subieron a los tanques en manifestaciones espontáneas. La prensa del mundo la proclamó como la pacífica "revolución de los claveles".

Pero los siguientes dieciocho meses estuvieron lejos de ser pacíficos, porque los motivos que habían desencadenado en el golpe no tenían nada que ver con la "armonía social" ni con una "primavera política".

A finales de 1975, la revolución había acabado y el capitalismo portugués estaba seguro otra vez.

¿Qué había pasado? ¿Fue posible una salida diferente, una revolución socialista?

Cuba: ¿Justicia o represión?

Artículo aparecido en En lucha No 39, abril de 1999

Últimamente han salido en las noticias dos casos judiciales importantes en Cuba; el primero, el de los dos latinoamericanos acusados de poner bombas en hoteles de La Habana, el segundo, de cuatro disidentes cubanos, procesados por haber editado un documento crítico con la política del Gobierno.

Antes de nada, cabe destacar la hipocresía de los Gobiernos occidentales, que no parecen tener problemas con la pena de muerte en los Estados Unidos. Mientras, el PP mismo ha incitado al encarcelamiento de la mesa nacional de Herri Batasuna y de periodistas abertzales, por lo que no tiene ningún derecho para presentarse como defensor de las libertades políticas.

divendres, 1 de gener de 1999

Cuba: a 40 años de la revolución

Artículo aparecido en En lucha No 36, enero de 1999

Hace 40 años cayó Batista, el entonces dictador de Cuba. El año nuevo de 1959 vivió la irrupción de una nueva fuerza revolucionaria, antiimperialista, los guerrilleros de Sierra Maestra.

Llegaron de las montañas para tomar Santa Clara, La Habana y el resto de la isla. Al hacerlo, crearon el mito de Cuba, "el primer territorio libre de las Américas"; una visión seguida por millones de personas en todo el mundo.

Dos años más tarde, Fidel Castro declaró que Cuba era socialista. Parecía un modelo de socialismo muy diferente, mucho más atractivo, que el de los hombres grises del Kremlin. Ahora, 40 años después, las cosas parecen distintas.