dimecres, 26 de març de 2014

Los borrachos al mando del Titanic


En cierto sentido, la religión y las teorías de la conspiración responden al mismo deseo; el deseo de que, en medio del caos, haya alguien al mando, alguien que sepa adónde nos llevan. Mi impresión es que, en realidad, estamos en el Titanic, y el puente está lleno de borrachos que se pelean por las últimas botellas de champán. Cuando cambiamos de rumbo, no es porque hayan encontrado el buen camino; es más probable que otro de los “dirigentes” haya golpeado el timón al caerse, inconsciente, en la cubierta.

¿Entonces, qué debemos hacer?

Resulta que de vez en cuando nos permiten votar para enviar a alguien a participar en la pelea de borrachos (y algunas borrachas) del puente. Una parte de la gente corriente a bordo se anima mucho con esta posibilidad. Sin embargo, en los años que llevamos, casi todas las personas elegidas han acabado borrachas también y se han olvidado de nuestros motivos para enviarlas allá. Otra minoría opta por intentar crear un espacio liberado hacia la popa del barco, donde se plantean cambiar consciencias y gradualmente ir resolviendo los problemas. Con suerte, al estar en la parte de atrás del barco, serán los últimos en morir si el barco se hunde, pero será una diferencia de pocos segundos y no parece una solución muy adecuada. Así que sólo queda la gente extremista, las personas que sugieren que dejemos de permitir que los chiflados y alcoholizados sigan mandando; las personas que proponen que nosotros y nosotras mismas tomemos el mando, de manera colectiva y democrática. Así podremos decidir hacia dónde queremos ir —hacia los icebergs, seguro que no— y cómo queremos vivir mientras tanto.

Sin embargo, se plantean dudas; ¿quizá el resultado no será mejor? ¿Quizá los que proponen este cambio radical sólo quieren aprovecharse de la situación para ganar adeptos a su causa? ¿Y si el reglamento del barco nos prohíbe entrar en el puente? ¿Quizá el problema no está en el Titanic y en sus dirigentes actuales, sino en cada uno de nosotros?

Seguimos sin decidirnos. Mientras tanto, el aire se hace más frío, y aparecen sombras en la oscuridad del océano que nos rodea.

divendres, 7 de març de 2014

Notes on the Ukrainian puzzle

This is a translation of an article written for enlucha.org. Original in Spanish. Version in Catalan

1. The core of the conflict is a dispute between pro European and pro Russian oligarchs. The principled left can not support either of these factions.

2. Also at stake are the interests of Russia on the one hand and the European Union and USA on the other. The principled left can not support any of these imperialist powers.

3. That said, many of the people who stood up to the brutal riot police, the Berkut, in Kiev and other cities were fighting against the Yanukovich government because they’d had enough of poverty, inequality, authoritarianism…

dijous, 6 de març de 2014

Apunts sobre el trencaclosques d’Ucraïna

1. La base del conflicte és una disputa entre oligarques pro europeus i oligarques pro russos. L’esquerra conseqüent no pot donar suport a cap d’aquestes dues faccions.

2. També estan en joc els interessos, d’una banda, de Rússia i de l’altra, de la Unió Europea i els EUA. L’esquerra conseqüent tampoc pot donar suport a cap d’aquestes potències imperialistes.

3. Dit això, gran part de les persones que es van enfrontar a la brutal policia antiavalots, Berkut, a Kíev i a altres ciutats, van lluitar contra el govern de Ianukóvitx perquè estaven fartes de la pobresa, la desigualtat, el govern autoritari, etc.

Apuntes sobre el rompecabezas de Ucrania

1. La base del conflicto es una disputa entre oligarcas pro europeos y oligarcas pro rusos. La izquierda consecuente no puede apoyar a ninguna de estas dos facciones.

2. También están en juego los intereses de, por un lado, Rusia y por el otro, la Unión Europea y EEUU. La izquierda consecuente tampoco puede apoyar a ninguna de estas potencias imperialistas.

3. Dicho esto, gran parte de las personas que se enfrentaron a la brutal policía antidisturbios, Berkut, en Kiev y en otras ciudades, lucharon contra el gobierno de Yanukovich porque estaban hartas de la pobreza, la desigualdad, el gobierno autoritario, etc.