dimecres, 27 d’abril de 2011

Por un cambio desde abajo en Siria

Durante las últimas semanas, las movilizaciones populares contra la dictadura siria se han intensificado, y han sufrido una terrible represión. El viernes, 22 de abril, las fuerzas de seguridad mataron a un centenar de manifestantes; al día siguiente dispararon en los funerales. En total, hasta el momento, hay más de 400 muertos. Estos días, además, han detenido a 500 opositores.

En el fondo, los motivos de la oposición son los mismos que en Túnez, Egipto y en el resto de la región. Siria vive bajo un estado de emergencia y bajo el férreo control del partido Baaz desde 1963. Hafez al-Assad tomó el poder en 1970, y a su muerte en 2000, el mando pasó a su hijo, Bashar al-Assad.

Igual que en Túnez y Egipto, la izquierda no puede dudar. Debe apoyar a la oposición. Así lo ha entendido la izquierda revolucionaria egipcia, que ha participado en una manifestación de solidaridad con la lucha siria que ha acabado casi asaltando la embajada de Assad en El Cairo. Pero algunos sí dudan.

dissabte, 2 d’abril de 2011

Sacrificios a los Dioses

Esta noche he visto un episodio de la serie (poco seria), Hércules. Cosas nada creíbles, como siempre. En un pueblo, se están muriendo de hambre. Cada vez que llega un poco de comida, un “sacerdote” o no sé qué, insiste en que lo entreguen como un sacrificio a los Dioses. Típico rollo irracional y bárbaro. ¿Quién haría una cosa así?

Por cierto. Veo en las noticias que se tendrán que hacer recortes. Lo de siempre; quitar empleos en los hospitales, recortar la enseñanza, reducir salarios… Sacrificios esenciales. Y parece que el fondo para la reestructuración de la banca aún tiene unos cuantos miles de millones de euros. Y que en Catalunya debemos reducir los impuestos sobre las herencias que dejan los ricos cuando mueren. Aquí todo es racional y civilizado. Por supuesto que sí.

El mundo no está loco. El mundo no está loco. El mundo no está loco.
Si lo repites tres veces, dicen que se convierte en realidad. No me lo creo, pero nunca se sabe.

divendres, 1 d’abril de 2011

No a la intervención militar en Libia

Artículo aparecido en En lucha, abril de 2011.

Las magníficas revoluciones de Túnez y Egipto, a pesar de la represión y los centenares de muertos que sufrieron, demostraron que otro mundo realmente es posible.

En Libia, un movimiento bastante parecido al tunecino o egipcio fue recibido ya no con palos y balas en la calle, sino con un ataque militar en toda regla. Era evidente que Gadafi no quería sufrir el mismo destino que Ben Ali y Mubarak.

Como éstos, Gadafi se mantenía en el poder gracias a la represión, sin que ésta le impidiese ser amigo de Occidente. ¿Por qué, entonces, ahora atacan a Gadafi?