dilluns, 21 de març de 2011

Libia: Gadafi mata, y la intervención más

La situación en Libia es muy compleja, eso es evidente. Por lo que hace falta un análisis, no basta con las reacciones instintivas —en un u otro sentido— de algunos sectores de los movimientos sociales y de izquierdas occidentales. Con estas notas no se pretende ofrecer una respuesta completa y final, sino aportar elementos que nos ayuden a decidir qué debemos decir y, aún más importante, hacer, ahora mismo.

No a la intervención

Si sólo podemos decir una cosa respecto a Libia, ahora mismo ésta debe ser ¡No a la intervención!

La Zona de Exclusión Aérea nunca iba a consistir en la simple e inocente protección de los sublevados. Se sabía que implicaría ataques aéreos, dirigidos en principio contra las instalaciones militares de Gadafi. Pero, como dijo Joan Roure, director de noticias internacionales de TV3, en una charla para Aturem la Guerra, los bombardeos aéreos nunca son quirúrgicos, siempre hay “daños colaterales”. Es decir, al atacar las instalaciones antiaéreas de Gadafi en Trípoli, se mata a civiles, quizá algunos de ellos procedentes de los mismos barrios obreros que se han manifestado reiteradamente contra Gadafi desde el inicio de la revolución libia.

dimarts, 1 de març de 2011

Catalunya sense immigració: un conte infantil

No es posen d’acord respecte a com va començar. Al meu barri al menys, estic convençut que el primer en desaparèixer va ser el noi pakistanès que pujava el butà a la veïna.

No devia portar més que unes setmanes aquí, i crec que li faltava un bull, saps? Només parlava estranger —segons la veïna, punjabi, urdu, àrab i anglès— però de català, no sabia dir més que “Bon dia”, “som-hi”, i “Barça, Barça, Barçaaaa!”. Total, un dia, la veïna esperava el butà, i res, el noi no hi era.

Després vam tenir el problema de la fuita d’aigua. Vaig trucar al Joan, el fontaner, un home gran a punt de jubilar-se. Havia pensat que el negoci tancaria, però la filla d’en Joan, la Montse que portava l’administració, s’havia ajuntat amb un colombià que era un geni amb les canonades, i sembla que la cosa continuaria. Però no, Joan diu que aquest Wilson havia desaparegut sense dir res, ningú no sabia per què. La filla, evidentment, estava destrossada. I jo amb la fuita, que el Joan no estava en condicions d’arreglar.

Però bé, això va ser només el començament.

El retorno de la revolución

Artículo aparecido en No 1 del nuevo periódico, En lucha.

La ola de revoluciones que arrasa el norte de África y Oriente Medio pone en cuestión muchos tópicos. ¿Qué son las revoluciones y por qué son necesarias?

Casi se oyen sus quejas: ¿No habíamos quedado en que las revoluciones eran cosa del pasado? Los tertulianos siempre fueron unánimes en esto al menos: en el mundo feliz del mercado libre, bajo la mirada atenta de la “comunidad internacional”, las revoluciones eran no sólo innecesarias, sino que eran casi impensables, fuera de los delirios de los radicales.

Incluso muchos críticos del sistema limitaron sus aspiraciones a pequeñas reformas, llevadas a cabo por las instituciones o las ONG, o bien implementadas dentro de “espacios liberados”.

La idea de que millones de personas se levantaran para derribar al Estado se limitaba a una minoría de la minoría anticapitalista. Pero ahora está ocurriendo, en un país tras otro.

Ahora dicen que todo se debe a “factores excepcionales”. Factores tan excepcionales como un Gobierno autoritario, o bien una administración débil; la pobreza extrema, o bien la existencia de una clase media educada; el uso libre de Internet, o bien una torpe censura; la existencia de fuertes movimientos sociales, o bien su ausencia.

Incluso los todólogos televisivos deben saber que estos factores no son nada excepcionales.

Lejos de ser cosa del pasado, la revolución es muy actual y bastante frecuente. ¿Por qué es así, y qué significa para la gente que queremos cambiar el mundo?