dijous, 22 d’abril de 2010

El velo: basta de hipocresía y racismo

Carta enviada hoy al Público.

El caso de la alumna de Pozuelo que quiere decidir por sí misma cómo viste ha destapado confusiones “progresistas” muy peligrosas.

Dicen que vivimos en un Estado laico: pero hace poco, en Semana Santa, hubo procesiones religiosas con participación institucional e incluso del ejército. Este Estado “laico” da 6 mil millones de euros anuales a la Iglesia católica.


El laicismo debe significar eliminar este apoyo institucional, no imponer el ateismo a las personas.

Se argumenta que el velo atenta contra la dignidad de la mujer.

¿No atenta más la falta de trabajo, de servicios sociales, y el hecho de que las mujeres cobran un 27% menos de salario? Y ¿cómo fomenta esta dignidad el permitir a las autoridades dictar la vestimenta de las musulmanas?

En toda Europa crece una extrema derecha que utiliza la islamofobia como su arma principal.

En los años 30, ante los delirios antisemitas de Hitler, ¿la izquierda debía dedicarse a criticar la “falta de integración” de la gente judía y a obligar a los hombres judíos a quitarse la kipá? Esto es lo que hacen algunos “progres” hoy.

En el este de Londres, en 1936, la izquierda consecuente, sin dejar de ser atea, salió masivamente a la calle —codo con codo con la población judía, irlandesa-católica, y gente obrera de todas las procedencias— para pararles los pies a los fascistas antisemitas, mediante una manifestación de 100.000 personas. Gritaron, literalmente, “¡No pasarán!”

Eso es lo que necesitamos hoy contra los nuevos fascistas islamofóbicos, como “Plataforma per Catalunya”.

Lo que no necesitamos son frases vacías acerca del laicismo, ni un seudofeminismo a la medida de Esperanza Aguirre.